Era una niña pequeña, no sabía lo que quería y menos como conseguirlo. A sus veinticinco años eso era más que reprochable. Gissell se había paseado por varios centros de estudio sin definir nada: un día estudiaba ingeniería; otro, psicología; otro, mercadeo y otro, literatura. Todo se le daba bien pero nada la satisfacía. Hacía [...]





