Voy a parir un mounstro. No tiene padre ni madre; mi vientre es prestado. No supe en qué momento ni cómo lo concebí, pudo ser en una fiesta o después de clases. No sé quién vendrá por él cuando nazca, quién lo cuidará... no sé, y a veces no me importa.
La gestación no me interesa, mi vientre es prestado. El tiempo de embarazo lo desconozco. Sólo estoy segura de una cosa: últimamente lo alimento tan bien que yo me estoy quedando en los huesos. Me desvanezco por su causa.
¡Y temo! Sufro pavor en las noches, no puedo dormir porque sé que pronto puede nacer... y cuando lo haga contraeré nupcias con la locura y ésta se llevará mi libertad consigo.

0 huellas:
Publicar un comentario en la entrada